"MIL GRULLAS POR LA CONCIENCIA" en memoria de Mariana Inés Ellena Barraud, el día Jueves 15 de Septiembre marchamos en silencio desde Corrientes y Chacabuco hasta plaza Velez Sarfield. Allí diversos oradores plantearon la necesidad de propiciar una mayor responsabilidad en el tránsito y demás aspectos de nuestra vida colectiva. A continuación verán el texto que escribí para esa ocasión.
“Individuos egocéntricos y autorreferentes, poco interesados por las repercusiones que sus elecciones puedan tener sobre cualquier cosa que no sean sus propias sensaciones; tampoco se preocupan demasiado por los efectos que sus elecciones pueden tener a largo plazo”.
La cita precedente corresponde al filósofo Zygmunt Bauman, y la realidad de
nuestros días parece confirmarla. Así encontramos los que alientan la velocidad como entretenimiento; los que promueven el consumo exagerado de alcohol como diversión; y los que mezclan ambos. Los resultados están a la vista, accidentes por doquier que aumentan las muertes de inocentes… y quiebran las vidas de sus familias y amigos.
En otros ámbitos vemos los que ocupándose en maximizar sus utilidades llegan a explotar a sus trabajadores; también están los que simulando negociar engañan a sus pares. Unos y otros no dimensionan las tristes consecuencias que deben padecer los perjudicados.
Cotidianamente también lo vemos en actitudes de rutina como las de quienes tiran los residuos en cualquier lado, los que mal usan los baños públicos. Estos son quienes no piensan en los que deben limpiar su basura, ni en las consecuencias.
Nuestra sociedad muestra algunos comportamientos que no dimensionan las secuelas de sus acciones. Parecen estar centrados en sus propios intereses. Así los “buenos” momentos de “esos” son los malos momentos de muchos.
Se impone considerar las consecuencias de nuestros actos, y en esto imitar el comportamiento de aquellos que hacen de nuestro mundo un espacio más justo.
Mariana ya no está entre nosotros, pero al partir nos dejó un mensaje: mil grullas de paz para que seamos más concientes de nuestros actos y cada vez más solidarios con nuestro prójimo.
La cita precedente corresponde al filósofo Zygmunt Bauman, y la realidad de
nuestros días parece confirmarla. Así encontramos los que alientan la velocidad como entretenimiento; los que promueven el consumo exagerado de alcohol como diversión; y los que mezclan ambos. Los resultados están a la vista, accidentes por doquier que aumentan las muertes de inocentes… y quiebran las vidas de sus familias y amigos.
En otros ámbitos vemos los que ocupándose en maximizar sus utilidades llegan a explotar a sus trabajadores; también están los que simulando negociar engañan a sus pares. Unos y otros no dimensionan las tristes consecuencias que deben padecer los perjudicados.
Cotidianamente también lo vemos en actitudes de rutina como las de quienes tiran los residuos en cualquier lado, los que mal usan los baños públicos. Estos son quienes no piensan en los que deben limpiar su basura, ni en las consecuencias.
Nuestra sociedad muestra algunos comportamientos que no dimensionan las secuelas de sus acciones. Parecen estar centrados en sus propios intereses. Así los “buenos” momentos de “esos” son los malos momentos de muchos.
Se impone considerar las consecuencias de nuestros actos, y en esto imitar el comportamiento de aquellos que hacen de nuestro mundo un espacio más justo.
Mariana ya no está entre nosotros, pero al partir nos dejó un mensaje: mil grullas de paz para que seamos más concientes de nuestros actos y cada vez más solidarios con nuestro prójimo.

1 comentarios:
Genial Profe! Gracias por poner un grano mas de arena en favor de la concientización!
Publicar un comentario